Resulta ser que mi caparazón me impide levantarme de la
cama, mientras mi familia me cree durmiendo y creyendo que en realidad soy un
desastre para el trabajo. Que me encuentro atrapado en un cuarto de cuatro
paredes estando hambriento y ansioso por salir de este maldito infierno. Que mi
esfuerzo por levantarme es en vano, ya que cuando mis seres queridos me
desprecian por lo que me he convertido, me rechazan, se olvidan de quien solía
ser y a diferencia del apoyo incondicional que debería tener, es entonces
cuando deciden mejor alejarse. Dejar las sobras de cariño e irse a realizar sus
actividades sin incluirme en su lista de invitados. Prefiero morirme. Prefiero
una y mil veces salir de este cuerpo inmundo en el cual me he convertido. Del
cual ya no puedo salir.
Verdaderamente somos libres? Es muy probable que no, que solo seamos una ilusion y nos hemos aferrado a creer que tenemos el poder de decidir. Creemos decidir por encima de nuestros sentimientos, pero es demasiado obvio cuando las cosas no estan siendo deacuerdo a lo esperado y demasiado esfuerzo no es natural. Ahora nos encontramos en la duda no solo de nuestra libertad, sino incluso de nuestra propia naturaleza. Seré entonces una mala persona? De verdad soy tambien todo aquello a lo cual siempre he repudiado? En realidad no tengo el poder de cambiar mis habitos, mi pensamiento, mi sentir? Porque de ser así, cuál es el sentido de intentarlo? No soy flexible. No estoy siendo capaz y nadie tampoco se da cuenta de mi batalla interna porque lo único que se espera es el cambio inmediato, el entendimiento cual maquina, sin siquiera cuestionar o frenar a divagar. -Tú no puedes divagar porque tú si haces las cosas a tu conveniencia...- Si, tienes razón, estoy frenando lo inevitable y estoy...

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